Un lavado de cara al jazz cortesía de Parov Stelar
No sé si ustedes sean del tipo de personas que siempre asocian la música a los momentos, pero yo sí. También no sé si ustedes están de acuerdo o no, con el “nu” que últimamente se le ha venido antecediendo a cuanto género musical se venga en gana, como nudisco por ejemplo, a veces está muy sobrado. Este término en realidad no es algo tan nuevo como la nueva industria nos lo intenta vender, por lo menos no para el jazz que fue de los primeros estilos en regenerarse como Nu jazz en la década de los 90s.
Básicamente el nu jazz le ha hecho al jazz, lo que el punk al rock, volverlo irreverente, eficaz y potente, quitando prioridad a la ejecución instrumental para en su lugar, enfocarse en la melodía de las canciones, un concepto mejor logrado que la experimentación (característica esencial en el jazz clásico). Algo difícil de lograr si consideramos que el público amante del jazz defenderá la esencia hasta morir pero ganando con esto, la gran oportunidad de jugarle a la fusión de ritmos para adecuarlo a los nuevos tiempos y atraer por supuesto, a nuevos (y frescos) seguidores.
Bajo esta filosofía, Parov Stelar ha logrado a lo largo de 8 álbumes, darle un estilo y un rumbo distinto al jazz fusión, consolidando sin duda uno de los sonidos más frescos dentro del género. Con The Princess, su disco más reciente lanzado a principios de año y editado en su propio sello Etage Noir Records, ha demostrado que se encuentra en uno de los mejores momentos de toda su carrera como músico y productor. Escuchar el disco completo es como sumergirse en el aura de la elegancia con aromas a soul, pop, jazz y swing regresándonos totalmente a la década de los años 30s pero con olor a nuevo.
Según comentarios del mismo productor austriaco y su banda, el proceso de elaboración del disco podría ser comparado con el proceso creativo de una novela literaria ya que cada una de las canciones tiene una historia por detrás y una razón por la que fue creada, pese a que esto también podría sonar a cliché de artista pop, el sentimiento gana toda la credibilidad cuando se escucha el disco de principio a fin, las historias breves se vuelven música y viceversa en una dimensión bastante amplia considerando que el disco (doble) abarca unos 28 tracks en donde ninguno sobra, absolutamente todos tenían que estar ahí.
El disco uno con una introducción bien lograda, del estilo de música que nuestras mamás dirían ¡esta preciosa! atrapa hasta al más escéptico del jazz con piezas claves como “Milla’s Dream” o encores como “Requiem for Annie” que nos deja bien claro que está música esta ahí para poder musicalizar cualquier pelicula de cine de arte. Otras canciones como “The Princess” (la misma que le da nombre a todo el disco) son invitaciones demasiado sugerentes a querer escuchar más del disco, más cercano al pop es la colaboración con Lilja Bloom, una cantante austriaca que no es la primera vez que colabora con el productor, haciendo una de estas canciones sensuales que le rompen el esquema a cualquiera.
El disco dos es un material más enérgico y bastante recargado en sintetizadores e instrumentos propios de la creación en música electrónica, sin embargo la mezcla de nuevas técnicas de producción con sampleos de música swing hacen la fusión perfecta para levantar ánimos. La introducción de este disco anexo juega con los sonidos fáciles en “Jimmy’s Gang” poniendo la mesa servida para todos los deejays interesados en tocar música fina en algun club alrededor del mundo. Al transcurso de este material las canciones parecen ser repetitivas hasta llegar a “Oh Yeah”, una entrega de disco funk con voces de electropop.
La conclusión a la que he llegado es que este es un material redondo, es como llegar a un buen restaurante y salir satisfecho desde el aperitivo hasta las migajas del postre, no había escuchado un disco tan más adictivo y al mismo tiempo bien logrado en lo que va del año, son de esos discos que verdaderamente se disfrutan y le hacen a uno el día. Dejemos de escuchar un poco el indie rock y abramos nuestros oídos a nuevas posibilidades ¿qué les parece?
Comentarios
| Imprimir artículo | Este artículo fue publicado por Adrián Cholula el julio 10, 2012 a las 10:21 am, y está archivado en Música, Reseñas. Sigue las respuestas a esta entrada a través de RSS 2.0. En este momento no se permiten comentarios, pero puedes enviar un trackback desde tu propio sitio. |







