Un irrelevante Top 10 de Soundtracks.
Hacer listas es bastante complicado, tanto por el resultado que puede generar en los lectores, como por lo difícil de seleccionar una cantidad determinada. Sin embargo, como ejercicio lúdico es bastante sano y concede oportunidades a que la gente opine y aporte. Así que bajo esa idea, pensé en realizar un “Top 10” de los OST o Soundtracks que más me gustan. Algunos funcionarán como una idea adherida a la película, y eso es lo que los hace grandiosos. Otros tantos, son así de buenos porque ya de por sí las canciones son geniales. Omití muchísimos, pero traté de poner al menos los que más escucho. Poner los OST’s de Trainspotting y Pulp Fiction es ya innecesario, son enormes y no necesitan más publicidad.
The Life Aquatic with Steve Zissou (2004) de Wes Anderson
Además de que es mi película favorita de Wes Anderson, este film recorre el eje de mi músico favorito de todos los tiempos: David Bowie. No sólo incluye canciones originales del Duque Blanco, sino que además tiene unos covers que Seu Jorge hizo al ritmo de la Bossa Nova. Otros buenos extras: The Stooges y Devo
Basquiat (1996) de Julian Schnabel
Esta biopic, además de retratar la vida del errante pintor, Jean Michel Basquiat, plasma a la perfección la escena neoyorkina de la No Wave y la música experimental del Downtown, una joya. Incluye música de Lydia Lunch, Suicide, DNA, James White y demás representantes del sector arty-punk de los setenta.
Oh Brother, Where Art Thou? (2000) de Ethan y Joel Coen
A pesar de que el OST de The Big Lebowski, es verdaderamente encantador, siempre me preferiré el de Oh Brother. La colección de clásicos del Country, Folk, Gospel y Blues, bajo las renovadas perspectivas épicas revival de los Soggy Bottom Boys son insuperables.
Lost Highway (1997) de David Lynch
Una mezcla perfecta entre la música incidental y experimental. Tanto las canciones hechas exclusivamente para la película por el gran Angelo Badalamenti, como las canciones de artistas de rock de los noventa escogidas por Lynch, funcionan a la perfección. Rolas sobresalientes: I’m Deranged de David Bowie, Eye de los Smashing Pumpkins y Perfect Drug de los Nine Inch Nails
Singles (1992) de Cameron Crowe
La película romántica por excelencia de los grungeros, -si es que alguna vez existieron-. Cameron Crowe recopila a las bandas más representativas de dicho género, para musicalizar una historia de amor posmoderna y de generación X. Bandas como Alice in Chains, Pearl Jam, Mother Love Bone y Soundgarden proporcionan canciones, e incluso hacen cameos en la película.
Natural Born Killers (1994) de Oliver Stone
Una selección tan errática y destructiva como los mismos Knox. Trent Reznor le echó la mano a Oliver Stone para la selección de los temas. Un viaje histórico y anfetaminado, que recorre desde Leonard Cohen y Dr. Dre, hasta Patti Smith y las L7.
Velvet Goldmine (1998) de Todd Haynes
Un conciso documento sobre el Glam Rock de los sesenta y setenta, algunas veces tratado bajo la perspectiva del cover, algunas otras con canciones originales. Cartas fuertes: Brian Eno con Needle in The Camel’s Eye, Roxy Music con Virginia Plain y Lou Reed con Satellite of Love. La película: sublime.
Snatch (2000) de Guy Ritchie
Tanto estilísticamente, como en la selección musical, Guy Ritchie siempre tiene ese guiño tarantinesco. En esta, -la que a mi parecer es su mejor película-, Ritchie crea con maestría una mixtape pop de culto, que no sólo acompaña a la perfección su discurso visual y argumental, sino que además funciona a la perfección de manera individual. Rolas más gangstas: Golden Brown de The Stranglers, Disco Science de Mirwais y Don’t You Just Know It de Huey Piano Smith & The Clowns.
24 Hour Party People (2002) de Michael Winterbottom
Romántica hasta el tuétano. La historia de la Tony Wilson, el más grande héroe de Madchester, relatada con una pericia audiovisual que jamás se podrá aislar del contenido musical y lo grandiosos que fueron los ochenta y noventa para Inglaterra y la música contemporánea. Chuladas de: Joy Division, New Order, Happy Mondays y una salpicada de punk setentero de los Sex Pistols y Buzzcocks.
The Good, The Bad and The Ugly (1966) de Sergio Leone
Además de ser uno de los mejores Spaghetti Westerns de la historia, Sergio Leone, el director, se encargó de dotarla de la más grandiosa música instrumental del neo-oeste, a cargo del maestro Ennio Morricone, gran manipulador de emociones y perfecto orquestador de la tensión.
Repo Man (1984) de Alex Cox
Que Alex Cox fuera amigo de Joe Strummer, no sólo indicaba que el tipo hacía algo bien, sino que tenía buen gusto en la música. Esta película tan disparatada, protagonizada por Emilio Estevez, cuenta las aventuras de un vato punketo que se mete en líos intergalácticos, situación sonorizada por bandas de punk hardcore de culto como Black Flag, Circle Jerks y Suicidal Tendences. El tema principal lo canta Iggy Pop
Esos son los míos ¿Tiene alguna recomendación?
Comentarios
| Imprimir artículo | Este artículo fue publicado por Arturo Uriza el febrero 11, 2011 a las 1:10 am, y está archivado en Cine, Culto, Música. Sigue las respuestas a esta entrada a través de RSS 2.0. Puedes dejar un comentario o enviar un trackback desde tu propio sitio. |

















