El Bulevar de los Sueños Rotos
El hiato ficcional y su emulsión con la realidad humana ha sido un tema recurrente en las expresiones artísticas, desde las más básicas muestras de terror literario a la Lovecraft, hasta las exploraciones psicológicas más intrincadas de Cronenberg, todas crean un amasijo de paralelismos y mundos disimiles que se conocen en algún punto. Ya sean los monstruos míticos y sus miles de revisiones, o los demonios cerebrales que tornan una forma física deseosa de destruir a su creador, ahí está la realidad filtrándose con la imaginación en el mismo escenario.

Poster promocional de Cool World, película de Ralph Bakshi.
Probablemente, las muestras más famosas de dicho fenómeno sean algunos de sus vástagos fílmicos. Existen dos grandes ejemplos que ilustrarán el punto al que quiero llegar: Cool World (Bakshi, 1992) y Who Framed Roger Rabbit (Robert Zemeckis, 1988), ambas tratan de lo mismo y bajo una premisa semejante en cuanto a la forma, dicho de otra manera, las dos utilizan el mundo de las caricaturas para desarrollar una historia de cine negro, en la que se combinan a los humanos y los personajes animados, la primera bajo una premisa extremadamente simplona, y la otra en una perspectiva mucho más oscura y, a mi parecer, mucho mejor lograda. Tanto Bakshi como Zemeckis utilizan una temporalidad semejante, algo anterior a la mitad del siglo XX.
Los comics no son excepción, sino que además tienen una de las muestras más puras y quintaesénciales del fenómeno: The Boulevard Of Broken Dreams de Kim Deitch. En éste comic, Deitch narra la caída de los estudios de animación durante los años 40 y cómo un dibujante (Ted Mishkin) se las arregla para no enloquecer en una ciudad decadente en la que los viejos artistas son menospreciados, y en la que un misterioso gato de caricatura (Waldo), constantemente se le aparece para empujar los limites de su cordura. Otra muestra más de la influencia del cine en los comics y viceversa, ya que aunque esta colección se editó en el 2002, data de mediados de los 70, donde se creó y publicó en diversos diarios y revistas underground.
El cómic no se ha editado para México, sin embargo aquí les dejamos un link que encontramos y en donde se puede ver una versión digital. Lo colocamos como un ejercicio de difusión y buena voluntad, así que disfrútenlo.
Ese tipo de archivos se pueden leer con un programa como este o simplemente descomprimir como si fueran un ZIP o RAR.
Comentarios
| Imprimir artículo | Este artículo fue publicado por Arturo Uriza el julio 6, 2010 a las 1:49 am, y está archivado en Comics. Sigue las respuestas a esta entrada a través de RSS 2.0. Puedes dejar un comentario o enviar un trackback desde tu propio sitio. |









